Según Managed Care Magazine, el
costo de una terapia biológica podría variar entre 172,000
dólares a 320,000 dólares en un periodo de 30 años,
mientras una terapia con UVB NB podría costar $7,000 dólares en el mismo periodo,
con un perfil de efectividad similar y décadas de uso
seguro. Lo anterior coloca a la UVB NB como la primera
opción en el tratamiento de la psoriasis moderada o severa.
Pero el precio de los
biológicos no es la única barrera. La comunidad está
preocupada por los efectos secundarios y la posibilidad de
efectos aún mayores a largo plazo, sin mencionar la presión
para que los pacientes busquen el pago por parte de las
Entidades de la Salud.
La Luz Ultravioleta Banda
Angosta - UVB NB - se ha convertido en uno de los tratamientos
preferidos para la psoriasis, vitíligo, eczema y otros
desórdenes de la piel que responden a la fototerapia. Las
lámparas convencionales de ultravioleta de banda ancha
- UVB BB -emiten la luz en un amplio rango del espectro UVB,
incluyendo a las ondas de luz terapéuticas específicas para
el tratamiento de las enfermedades de la piel y las ondas de
luz más cortas responsables por las quemaduras. Las
quemaduras tienen un efecto negativo en las terapias,
aumentando el riesgo de cáncer de piel, malestar, limitando la
cantidad de aplicaciones que se pueden tomar.
Las lámparas de Luz
Ultravioleta de Banda Angosta - UVB NB de otra
manera, emiten la luz sobre un rango muy corto, concentradas en el rango terapéutico y mínimo rango de
quemaduras. Las lámparas UVB NB son por lo anterior en teoría
más seguras y más efectivas que las lámparas de banda ancha,
pero requieren mayores tiempos de tratamiento o los equipos
con un mayor número de lámparas para obtener la misma dosis.
Con el objetivo de minimizar la dosis acumulativa total de
luz ultravioleta eritemogénica en la vida del paciente, se
puede concluir que para pacientes jóvenes la alternativa es
la UVB NB. La venta de equipos de fototerapia está ahora
dominada por la UVB NB, pero las de UVB BB siempre tendrán
uso.
El espectro de la radiación
óptica (luz) está compuesto de diferentes longitudes de onda
que varían desde 100 nanometros - nm - en el rango
Ultravioleta UV a 1 milímetro - mm - en el rango infrarrojo
IR. La luz visible va desde 380 nm (violeta) a 780 nm (rojo)
y la luz invisible va desde 100 nm a 380 nm. Esta luz
invisible se subdivide en los rangos 315-380 nm UVA, 280-315 nm UVB y 100-280 nm UVC
Los humanos hemos estado expuestos a
estas longitudes de onda y nuestra piel ha desarrollado
respuestas para usar la luz de manera benéfica y para
protegernos de la sobre exposición. La UVB NB se destaca a
311 nm y ocurre en forma natural en la luz solar, pero no en
grandes cantidades. La atmósfera terrestre filtra casi toda
la luz menor a 300 nm.
Las
diferentes ondas de luz producen efectos diferentes en los
materiales. Muchos procesos importantes han sido estudiados
científicamente para determinar la contribución relativa de
cada onda de luz en el proceso estudiado. Gráficas conocidas
como espectro activo se utilizan para describir estas
relaciones. Entre mayor la sensitividad del espectro activo
el proceso tiene mayor respuesta a aquella longitud de luz.
El espectro activo para la psoriasis se ha estudiado y se ha
determinado que las ondas de luz con más propiedades
terapéuticas están en el rango de 296 a 313 nm. Las lámparas
convencionales de
banda ancha cubren este rango y se han utilizado con éxito
por muchos años.
El
espectro activo para producir quemaduras en la piel también
se ha estudiado. Conocido este efecto como eritema está
dominado por las ondas de luz más bajas, menores de 305 nm
en el campo UVB. Desafortunadamente las lámparas
convencionales UVB BB producen una gran cantidad de luz en
este rango eritemogénico. Estas longitudes de onda producen
quemaduras y tienen poco valor terapéutico. Las quemaduras
también son un factor que limitan la cantidad de UVB que se
puede administrar y la eritema es un factor de riesgo para el
cáncer de piel. La eritema también causa malestar en los
pacientes, lo que puede des estimular que los
tratamientos se terminen.
A
finales de los años 80 la Philips de Holanda desarrolló la
lámpara conocida como TL-01 o lámpara UVB NB.
Las lámparas UVB NB
tienen una producción considerablemente menor eritemogénico
que las lámparas convencionales UVB BB. Lo anterior
significa que se puede disponer de mayor cantidad de UVB
terapéutica antes de que ocurra la eritema. Desde que la
eritema es un factor de riesgo en el cáncer de piel, estas
nuevas lámparas teóricamente tienen menos efectos
cancerígenos para los mismos resultados terapéuticos.
Adicionalmente, la enfermedad se ha vuelto más controlable
utilizando los equipos UVB NB debido a que el factor crítico eritemogénico que era un problema con los tratamientos UVB
BB no se obtienen. Siendo el objetivo minimizar la dosis
acumulativa de luz ultravioleta en la vida de los pacientes,
se recomienda a las personas jóvenes considerar los
tratamientos con UVB NB.
Estudios más recientes han
confirmado lo anterior y han determinado que UVB NB tiene
menores incidentes de quemaduras y mayores periodos de
remisión que la UVB BB. Comparado con PUVA, UVB NB tiene
significativamente menores efectos colaterales. UVB NB
también es capaz de producir buenos resultados terapéuticos
sin que el paciente llegue al umbral eritemogénico.
Los
tratamientos con lámparas UVB NB requiere de mayores
tiempos de tratamientos. Ello se puede compensar utilizando
los paneles caseros por la comodidad de los
tratamientos.
La opinión que prevalece en la
comunidad dermatológica es que los equipos UVB NB
reemplazarán a los equipos UVB BB, especialmente en los
equipos para tratamientos en la casa.